Partamos de lo básico: roles en el audio en vivo

Cuando se habla de audio en vivo, casi siempre aparecen primero dos figuras: FOH mixer (mezcla de sala) y monitor mixer (mezclas sobre el escenario). Pero entre una banda sonando bien y un show realmente bien resuelto hay bastante más gente metida en el asunto. Detrás de un concierto, un festival o un evento en vivo conviven varios roles técnicos, algunos muy visibles y otros casi invisibles para el público.

SONIDO EN VIVO

Pablo Espinoza B

3/10/20263 min leer

¿Qué roles existen realmente en el sonido en vivo?

Para mucha gente, trabajar en sonido en vivo es sinónimo de mezclar una banda. Y tiene lógica. Es la parte más visible del trabajo. Uno ve a alguien detrás de una consola en sala, o al costado del escenario manejando monitores, y asume que ahí se resume todo.

Pero la pega real no se agota ahí.

Más que un solo cargo, el audio en vivo funciona como un ecosistema técnico. Dependiendo del tipo de show, del tamaño del montaje y del nivel de producción, aparecen distintos roles con funciones bien específicas. Algunos tienen que ver con la mezcla. Otros con el sistema. Otros con la operación, la coordinación o la resolución de problemas en tiempo real.

Y esa es una idea importante desde el principio: el sonido en vivo no se trata solo de mezclar bien. También se trata de hacer que todo funcione.

Los roles más conocidos: FOH mixer y monitor mixer

El FOH mixer se encarga de la mezcla que escucha el público. Su trabajo no consiste solo en mover faders, sino en construir una mezcla clara, balanceada y coherente dentro de un contexto real: una banda, un recinto, un sistema de sala y un tiempo de prueba casi siempre limitado.

El monitor mixer, en cambio, trabaja para que los músicos escuchen lo que necesitan sobre el escenario, ya sea en wedges o sistemas in-ear. Es un rol que a veces se subestima, pero cualquiera que haya trabajado en vivo sabe que una mala mezcla de monitores puede complicar por completo una presentación.

Dicho simple: uno mezcla para el público y el otro mezcla para los músicos.

El audio en vivo no termina ahí

Una de las confusiones más comunes cuando alguien recién entra a este mundo es creer que todo termina en esos dos roles. Pero basta con pasar unas cuantas jornadas de montaje para darse cuenta de que la cosa es bastante más amplia.

En shows medianos y grandes aparece con fuerza la figura del System Engineer, que se hace cargo del sistema de sonido como plataforma técnica: cobertura, distribución del PA, alineación, delays y comportamiento general del sistema dentro del recinto.

En algunas producciones también aparece el técnico de PA o system tech, encargado del armado, conexionado, chequeo y operación física del sistema. A veces ese rol está separado del System Engineer y otras veces lo hace la misma persona.

El escenario también tiene su propia complejidad

Desde afuera, muchas veces el escenario se ve solo como el lugar donde están los músicos. Pero técnicamente es un espacio lleno de variables: microfonía, cableado, patch, cambios de instrumentos, reposiciones, fallas inesperadas y tiempos cortos.

Ahí aparece el Roadie o asistente de escenario, un rol clave en festivales, cambios rápidos de banda o shows con mucha rotación. No siempre es el cargo más visible, pero sí uno de los que más orden puede darle a una operación compleja.

Roles cada vez más especializados

A medida que los shows se han ido tecnificando, también han aparecido roles más específicos.

Uno de ellos es el coordinador de radiofrecuencias (RF tech). En eventos con varios micrófonos inalámbricos, sistemas in-ear e intercom, coordinar frecuencias deja de ser una tarea secundaria y pasa a ser una especialidad.

También están el playback operator, que maneja secuencias, clics y automatizaciones, y el ingeniero de broadcast o streaming, que trabaja una mezcla distinta cuando el evento también se transmite.

No todo termina en FOH

Una idea útil para alguien que recién empieza es esta: no todo el mundo que entra al audio en vivo tiene que terminar siendo FOH mixer.

Hay personas con muy buen criterio para sistemas. Otras destacan resolviendo escenario. Algunas son especialmente sólidas en RF, operación o coordinación técnica. En muchos casos, esas habilidades pueden ser igual o más valiosas que la mezcla misma, según el contexto.

La especialización no debería mirarse como una renuncia, sino como una forma concreta de encontrar el lugar donde cada uno aporta mejor.

Para cerrar

Mirar el sonido en vivo solo como FOH mixer o monitor mixer es entender apenas una parte de la foto. Son dos roles fundamentales, pero no los únicos. Detrás de cada show hay una red de funciones técnicas que sostienen el resultado final.

Y quizás esa es una de las ideas más útiles de este oficio: el audio en vivo no se trata solo de mezclar. También se trata de entender cómo se sostiene un show desde distintos frentes y de reconocer que hoy existen muchas más formas de desarrollarse dentro del rubro.